SIN PIES NI CABEZA, VIVIR A LO LOCO

SIN PIES NI CABEZA, VIVIR A LO LOCO:

 

matrimonio sin pies ni cabeza¿Quien no conoce a una pareja o matrimonio que no tenga ni pies ni cabeza?, el gran problema es que sea el suyo, pues de lo contrario, si es de un tercero, suele ser un tema de tertulia y “cotilleo” recurrente y entretenido. Se puede VIVIR A LO LOCO, pero normalmente en pareja ello supone un verdadero drama y desgaste personal que no suele tener sentido, pues se pierde mas de lo que se gana, salvo que exista un interés adicional de alguna de las partes, a pesar de lo cual, en ese caso, no se puede hablar de amor. Una relación se debería de basar en la confianza, el cariño, la empatía.. etc, lo que no puede existir en relaciones tóxicas en las que existen continuas discusiones inestables, pues al final no se suele terminar la relación como se dejaría cualquier otra, de manera razonable, sino que suele tener un desenlace “a lo grande”, con enfrentamientos encarnizados que han llevado a muchos hombres a los calabozos injustamente por la mala aplicación de la denuncia de violencia de género (se suelen mezclar temas económicos, sociales, alcohol, drogas.. etc), y a mujeres y hombres a escándalos públicos, bochornos, ridículos, pérdida de los papeles, humillaciones familiares, sociales, laborales, pues se puede llegar a utilizar todo aquello que se ha conocido de la pareja en la intimidad, para arreglárselo en su contra como arma arrojadiza, lo que suelen acabar haciendo los dos, que tratan en ocasiones de un modo un tanto infantil e inmaduro de “quedar por encima”, sin darse cuenta del desgaste y perjuicio que ello les supone, contando con dificultades posteriores para rehacer sus respectivas vidas de un modo normalizado.

 

Lo que no funciona, se debe de dejar pues no hace bien a ninguno de los miembros de la pareja, cuesta entenderlo, pero cuanto antes se tome tan necesaria decisión, menor será la repercusión y más fácil resultará, pues en relaciones sin pies ni cabeza que viven a lo loco, cualquier cosa puede producirse, y salvo que eso sea lo que se quiera, habría que huir del modo más sano, y detenerse a recapacitar para ver qué errores cometa la otra parte, pero también, y sobre todo, los errores propios, así se podrá continuar la vida con estabilidad, y no continuar con más parejas repitiendo los mismos roles y  patrones, sin vivir la vida que realmente se quiere, y pudiendo sufrir verdaderos trastornos de la personalidad.VIVIR A LO LOCO

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